Cuatro elementos. Un ritual. Tu espacio renovado.
¿Sientes el ambiente de tu casa pesado o estancado? A veces abrir las ventanas no es suficiente. Este kit reúne las cuatro herramientas ancestrales que la tradición utiliza para renovar la energía de un espacio: limpiar, armonizar, sellar y proteger.
No necesitas experiencia previa. Cada elemento tiene su función y su orden.
Cómo reservar: Solicita una cita por WhatsApp y tras ello agrega el producto al carrito.
Los 4 pasos del ritual
1. Limpieza — Salvia Blanca de California El primer paso. El humo de la salvia se utiliza tradicionalmente para renovar el ambiente, dejando el espacio neutro y preparado para recibir nueva energía.
2. Armonía — Palo Santo de Perú Después de limpiar, el palo santo aporta su aroma dulce y cálido. En la tradición se asocia con atraer calma, creatividad y buena energía al espacio.
3. Claridad — Barra de Selenita Natural La selenita se utiliza como amplificador energético. Colócala en el centro de la habitación o pásala alrededor de tu cuerpo. En la tradición se asocia con la claridad mental y la paz.
4. Protección — Mini Generador de Turmalina Negra El cierre del ritual. La punta de turmalina negra se considera en la tradición como piedra de arraigo y protección, ayudando a mantener el espacio limpio después del ritual.
¿Cuándo usar este kit?
Al mudarte a una casa nueva. Después de una temporada difícil o un cambio importante. Para empezar el año o un nuevo proyecto con el espacio renovado. Como regalo de inauguración con intención.
Contenido del kit
1 atadito de salvia blanca de California (aprox. 10-11 cm) 1 stick de palo santo de Perú (madera de origen sostenible) 1 barra de selenita natural en bruto 1 mini generador (punta) de turmalina negra 1 bolsita de algodón natural para guardar tus cristales
Quema la salvia y el palo santo con precaución, usando un recipiente resistente al calor y con las ventanas abiertas.
Las propiedades descritas pertenecen a la tradición cultural y simbólica de los minerales.
Nota de uso: Recuerda siempre quemar la Salvia y el Palo Santo con precaución, usando un recipiente resistente al calor y con las ventanas un poco abiertas para que el humo (y la energía densa) pueda salir.